jueves, 13 de junio de 2019

ÚNICO

Bom dia!!

Os vuelvo a escribir unos meses después de la anterior entrada, y parece que fue ayer cuando escribí por última vez! Por cierto, soy Naiara, estoy escribiendo desde el blog de Nerea otra vez, y no sé que os voy a contar que no os hayamos contado alguna de las dos ya.

El último mes hemos estado contando los días que nos quedaban y cada mañana al despertarnos no faltaba la frase de: “no se cuantos días”. Es como si quisiera estar allí otra vez 3 meses, pero en el momento y la situación en la que hemos estado los últimos meses.
No tengo ninguna duda de que esta experiencia me ha servido muchísimo. Tanto profesionalmente como personalmente. Es un mundo paralelo a la vida que tenemos en España. Y de un día para otro, todo cambia. Lo mismo que ahora, de un día para otro todo ha terminado. 

Quién me iba a decir antes de ir que acabaría cogiendo tanto cariño a ciertas personas, como bien dije, esas personas que han acabado convirtiéndose en mi familia aquí y de las cuales he aprendido grandes cosas día tras día. Por otro lado, mi familia ha sido Nerea, con la que llevaba deseando vivir esta experiencia dos años. Nosotras ya dijimos antes de venir, “esta experiencia, nos une más o nos separa”, y tengo que decir, que si antes éramos amigas, ahora lo somos más. 

En cuanto a las prácticas, que es el motivo por el cual he estado allí, no me puedo quejar. He estado haciendo tareas muy diferentes dentro de un hostel. He aprendido muchísimo y ahora mismo podría trabajar en varias cosas, incluso cosas que no están relacionadas con el grado que he estudiado.

Sé que no todos los Erasmus son iguales, a cada uno le tocan unas cosas y cada persona lo vive de una manera u otra. Pero creo que nadie se arrepentiría de haber tomado la decisión de apuntarse a esta aventura. ¿Que se puede sacar malo? No todo será bonito, pero los buenos momentos ganaran a los “no tan buenos” por goleada.
Por eso, como dije en el post anterior, animo a cualquiera a que se lance de cabeza a esta aventura, una aventura la cual para mi ha terminado. Me emociono contando esto, porque es algo que lo recordaré siempre con mucho cariño.


No se qué consejo podría dar a los que hagan el Erasmus en los siguientes años, porque cada persona tiene que ser ella misma y de ese modo, cada uno vivirá la experiencia de una manera o de otra, pero estoy segura de que todas serán geniales. Por eso, disfrutar de cada momento, sobre todo, de cada momento con la gente con la que estéis. Esas personas que han pasado de ser conocidos, a amigos, hasta convertirse en personas que necesitas para seguir allí. Con las cuales seguiré manteniendo contacto y a las que ojalá (seguro que si) las vuelva a ver mas de una vez en mi vida.


miércoles, 12 de junio de 2019

Até já Lisboa



3 días para volver a casa, que son los mismos que parece que han pasado desde que pisé suelo lisboeta por primera vez. El tiempo pasa, y no se detiene.
Ahora mismo me encuentro en un proceso de cuantificación. Intento enumerar y clasificar todo lo vivido, para que ni el más insignificante de los detalles quede en el olvido. Cuantas personas he conocido, cuantas playas he disfrutado, cuanto bien he comido, cuantas cervezas y risas he compartido, cuanto sol me ha acompañado y cuantas conversaciones me llevo…

























2 meses, 60 días, 8 semanas, 1460 horas…ese es el tiempo que nos han dado Lisboa, tiempo suficiente para darnos cuenta de que lo que hay entre nosotras podría llegar a ser perfecto, pero como todo perfecto final quedará en un futuro incierto.





Teniendo la certeza de que todavía no es el momento de que nuestros caminos se separen, me voy, pero no sin antes decirte que me has ayudado, no a decidir mi futuro, si no ha romper con las limitaciones auto impuestas, a darme cuenta de que la vida puede ser infinitamente más amplia y diversa, a tener amplitud de miras. El futuro solo será la suma de las decisiones que te atrevas a tomar.


Dicho esto, animaría a cualquier persona a que viva la experiencia desde su propio prisma, pero siguiendo siempre un mismo decálogo:
Buscar y exprimir siempre la emoción de la primera vez. Llegar sin expectativas, estar abierto a lo que pueda surgir, vivir con todos tus sentidos agudizados, dejarte sorprender e impresionar, que las ganas y la curiosidad sean tus mejores aliadas. Vivirlo como si fuese la primera y la última vez, por que nunca sabrás si puede llegar a serlo.

Prazer em te conhecer Lisboa, um dia voltaremos a ver-nos, tchau.


viernes, 7 de junio de 2019

Inesquecível


Tras dos meses de Erasmus en Lisboa, en la que sin duda ha sido una experiencia muy enriquecedora, llega la hora de ir despidiéndose de una ciudad y de una gente que sin duda me ha sorprendido. Cuando hace dos meses llegué a este cercano y, a la vez, tan desconocido país no sabía con lo que me iba a encontrar, ni con qué me iba a sorprender, pero tras dos meses de vivir y convivir con la gente y las costumbres de la ciudad, puedo decir que me me voy con un gran sabor de boca.



















Puedo decir que en esta fantástica experiencia he conocido a gente maravillosa, paisajes espectaculares, y una forma de vivir la vida única, y me llevo un trocito de Lisboa en mi corazón y que posiblemente muy pronto vuelva, esta vez de visitante.